Una visión general sobre qué es P2P crowdlending

Entre todas las opciones de inversión disponibles, una de las más interesantes es, sin duda, la inversión P2P. Ofrece alta rentabilidad, es fácil de gestionar y, sobre todo, puedes hacerlo desde la comodidad de tu casa, en un ordenador o incluso un ipad.

En este artículo voy a resolver todas las dudas que podéis tener a la hora de considerar este tipo de inversiones. Hay muchos factores que nos preocupan cuando somos principiantes.

Empecemos

Bien. Para empezar os diré que el P2P crowdlending consiste sencillamente en aportar dinero de forma conjunta a proyectos de inversión. Esto está muy bien, diréis. Pero, ¿quién pone este dinero?

La base de estas inversiones es el Peer to Peer. Es decir, de igual a igual. Esto quiere decir que por una parte hay alguien que necesita dinero y por otra parte alguien que le presta el dinero. Sin embargo resultaría muy difícil ir por la vida pidiendo dinero a todo el mundo sin ningún orden ni seguridad.

Es aquí donde entran en juego las plataformas de inversión P2P. Funcionan como intermediarios entre las entidades financieras que necesitan dinero para ofrecer a sus clientes y los inversores que estamos dispuestos a prestárselo. Ponen en contacto a estas dos partes.

Respondiendo a la pregunta de antes, pues somos nosotros, los inversores, los que ponemos el dinero. Y como lo hacemos a la vez de forma conjunta muchos inversores, por eso se le llama crowdlending. Porque una gran multitud de inversores (crowd) prestan su dinero (lending). Dependiendo del tipo de inversión y de plataforma en la que invirtamos, nos convertimos así en inversores, prestamistas o incluso socios.

 

¿Cómo surgió el crowdlending?

Todos hemos oído hablar de crowdfunding. Multitud de desconocidos aportan dinero desinteresadamente para financiar proyectos e iniciativas. El mejor ejemplo que se me ocurre de esto es, sin duda KickStarter. Seguro que casi todos sabéis lo que es, así que no voy a extenderme en eso.

Lo interesante para nosotros viene cuando a alguien se le ocurrió que no solo podíamos poner dinero juntos de forma altruista, sino que podíamos recibir una rentabilidad a cambio. Había nacido el crowdlending.

Aunque es un fenómeno reciente, en realidad esto se remonta tan atrás como 2005, cuando se creó la plataforma Zopa en Reino Unido. No fue hasta 2010 cuando Funding Circle, también inglesa, se unió al selecto club del Peer to Peer.

Estados Unidos no se queda atrás y plataformas como Lending Club iniciaron su actividad en 2006.

También en otros países como Canadá o Suecia surgieron plataformas que permitían este tipo de inversiones.

 

Riga, en Letonia, se ha convertido en el epicentro del crowdlending europeo

 

Y llegamos a lo que casi todos consideramos la joya de la corona del crowdlending europeo: los países bálticos.

Más exactamente, Estonia y Letonia se han convertido en pocos años en lo que a mí me gusta llamar el “Silicon Valley” del P2P crowdlending.

Gracias a la apuesta de estos países por las empresas intensivas en IT (tecnología de la información, en inglés) y un marco regulatorio favorable, Tallín y sobre todo, sobre todo Riga, se han convertido en el Santo Grial de esta nueva industria financiera. También la cultura crediticia es muy diferente en estos países, con unos tipos de interés mucho más altos de lo que estamos acostumbrados en España.

El pionero en este caso es la plataforma estonia Bondora, fundada en 2009. Le siguen otros pesos pesados del sector como Twino, Bulkestate, Mintos o FastInvest, todas ellas creadas en 2015. Entre las más recientes, creadas en 2017 y 2018 destacan Grupeer, Robocash, DoFinance, Envestio o Crowdestor, casi todas ellas con sede en Riga.

Ahora que ya conocemos un poco más sobre qué es esto y cómo empezó. Vamos a entrar un poco más en detalle.

 

¿Cómo funciona el crowdlending?

Esto varía un poco de una plataforma P2P a otra. En términos generales y sin entrar en los detalles técnico de cada una, las plataformas P2P disponen de un listado de préstamos y proyectos en los que invertir. Suelen ofrecerlos en sus marketplaces. Esto no es más que un listado en el que nos presentan y ofrecen todos los productos de inversión disponibles para invertir. Una vez elegido el que más nos guste, indicamos la cantidad de dinero que queremos invertir y ¡ya está!

 

¿Qué tipos de inversión ofrecen las plataformas P2P?

Aquí podríamos decir aquello de “sky’s the limit”. Las posibilidades son enormes, pero sobre todo nos vamos a encontrar 3 tipos de oportunidades de inversión. Vamos a verlas a continuación.

1. Préstamos.

Este tipo de inversión es una de las más extendidas. También suelen ser las que más oportunidades de diversificación ofrecen. Si quieres saber más sobre diversificación, échale un vistazo a este artículo.

Consisten en préstamos para distintos fines que personas particulares o empresas piden para financiar compras. Para que se entienda bien, pensad en una financiera como Cofidis. Estos anuncios que vemos a todas horas de «¿necesita dinero? Le ofrecemos hasta x euros en 24 horas, a devolver en cómodos plazos».

Pues básicamente estos son los préstamos a particulares en los que podemos invertir. Nosotros somos ahora Cofidis. Nosotros somos ahora el banco de toda la vida que te concede un préstamo para comprar una tele nueva, pagar las vacaciones o darte el capricho que te apetezca.

En ocasiones son empresas y no particulares las que piden estos préstamos. Los suelen emplear para renovar equipos, comprar nuevos vehículos o financiar el cobro de facturas. Aquí, dependiendo de la plataforma, se clasifican de una manera u otra. Mintos por ejemplo tiene distintas categorías para estos préstamos, según sean para una cosa u otra.

2. Proyectos empresariales.

En este segundo tipo de inversiones tenemos la oportunidad de participar en iniciativas empresariales, generalmente para expandir su negocio. No tienen por qué ser startups necesariamente. De hecho muchas veces no lo son. Pero hay plataformas como Crowdestor que en ocasiones financian estas iniciativas, como la apertura del restaurante The Catch en Berlín.

 

Invertir en proyectos empresariales nos permite financiar empresas que crean valor y generan puestos de trabajo directos

 

Suelen ser oportunidades interesantes. No solo por la rentabilidad sino porque además nos ofrecen la posibilidad de participar en proyectos y empresas que crean valor, que generan puestos de trabajo directos, que tiene un impacto directo en la economía de los barrios y las ciudades.

Además, poner nuestro dinero en empresas ya establecidas añade seguridad a nuestras inversiones. Casi siempre se ofrecen varios avales adicionales a las garantías que ofrecen las plataformas P2P. Estos avales suelen tener la forma de garantías personales (el patrimonio personal del empresario o promotor del proyecto), garantías hipotecarias (cuando parte o el total del proyecto está avalado por una propiedad inmobiliaria) y otro tipo de garantías adicionales, como pueden ser acciones en bolsa, vehículos o avales de un tercero.

3. Desarrollo inmobiliario.

Esto es algo que, como españoles, nos suena muy familiar. Para bien o para mal, jeje.

Este tercer tipo de inversión se centra en la construcción de edificios para distintos usos. Estos pueden ser hoteles, oficinas o viviendas. Además, el objetivo de la inversión puede ser la mera construcción y posterior venta; o bien participar en la propiedad del edificio y convertirnos en copropietarios, recibiendo rentas periódicas por el alquiler.

Otras veces se trata de proyectos más pequeños. Los más habituales suelen ser la reforma de viviendas para venderlas posteriormente. La plataforma española Housers ofrece este tipo de inversiones en varias ciudades españolas y también en el extranjero. El esquema de inversión consiste en comprar una vivienda, generalmente antigua o desfasada. A continuación el promotor reforma el inmueble, lo pone bonito y al día en una técnica conocida como home staging. Posteriormente lo vende, obteniendo unas ganancias por ello. Dependiendo de la plataforma, nuestra rentabilidad vendrá fijada desde el principio o variará dependiendo de las ganancias en la venta del piso.

También, en ocasiones, tras reformar la vivienda, no se vende sino que se alquila. En estos casos el rendimiento de nuestra inversión vendrá por el alquiler mensual que se le cobre al inquilino. Este tipo de proyectos son interesantes porque nos garantizan un flujo estable de ingresos mes a mes. Aunque también se corre el riesgo de no recibir nada o muy poco en caso de que algún mes la vivienda no esté alquilada.

Otras veces se ofrece una fórmula mixta. En estos casos obtenemos una rentabilidad por el dinero que prestamos al promotor para comprar la vivienda y reformarla. Pero no solo eso, sino que además también nos convertimos en “caseros” o arrendadores de la vivienda.

Esto como os digo varía mucho dependiendo de la plataforma. Incluso dentro de la misma plataforma encontraréis distintas formas de participación en el proyecto. Lo importante es que, como en cualquier inversión, leáis todo detenidamente y comprendáis en qué estáis invirtiendo realmente.

 

Todo esto está muy bien, pero ¿son seguros los préstamos P2P?

Bueno, esta es la pregunta del millón. Si queréis una respuesta rápida os diré que invertir en P2P es tan seguro o inseguro como cualquier otra inversión. Tiene sus pros y sus contras.

Para empezar, el dinero que depositamos en las plataformas de inversión no está garantizado por ningún fondo estatal u oficial. Nada parecido al Fondo de Garantía de Depósitos o al Fondo de Garantía de Inversiones que tienen casi todos los países europeos.

Y ¿por qué ocurre esto? Sencillamente, las plataformas P2P funcionan bajo el esquema Over-The-Counter (OTC, por sus siglas en inglés). Esto no es otra cosa que un mercado secundario alternativo creado por sus propios integrantes (las plataformas P2P), al margen de los mercados regulados oficiales de cada país, como puede ser el mercado bursátil, regulado por la CNMV en España.

Es importante que entendáis que esto no significa que sean ilegales, ni que operen al margen de la ley. La mayoría de plataformas P2P son miembros de organismos y entidades oficiales que, en cada país, velan porque todas las empresas, incluídas las plataformas P2P, cumplan unos requisitos mínimos de transparencia y viabilidad. Algunas de ellas operan bajo la supervisión de la autoridad financiera del país (CNMV en el caso de España) y los bancos centrales nacionales.

Además, muchas de ellas se someten a auditorías internas de forma voluntaria. Anualmente son supervisadas por entidades como PricewaterhouseCoopers, KPMG o Ernst & Young. Todas ellas son empresas auditoras de reconocida competencia a nivel mundial. Esto ofrece una garantía al inversor de que la actividad de cada plataforma, así como su buen gobierno, la debida diligencia y la buena gestión financiera son impecables, desde un punto de vista empresarial y contable.

 

Siempre debemos invertir en plataformas P2P que ofrezcan una garantía de recompra o Buyback Guarantee

 

Algunas de estas plataformas están en negociaciones con los supervisores económicos de su país para ir un paso más allá y ofrecer garantías y servicios adicionales a sus clientes.

En el caso de Mintos, para finales de 2019 tiene previsto obtener su e-licence del Banco Central Europeo y ofrecer cuentas bancarias con IBAN propio y tarjetas de débito a sus usuarios, al estilo de Revolut o N26. Puedes leer más sobre esto aquí (en inglés).

Aparte de esto, casi todas las plataformas ofrecen lo que se conoce como Buyback Guarantee. Básicamente es una garantía que cubre nuestra inversión en caso de que la persona o empresa a la que le hemos prestado el dinero no lo devuelva en los plazos establecidos. Cómo actúa esta garantía difiere mucho entre plataformas, pero la mayoría de ellas ofrecen un reembolso total en caso de que el pago se retrase un tiempo determinado, que suele variar entre los 15 y los 60 días.

Otras plataformas como Envestio basan su garantía de reembolso en un porcentaje del dinero que hayamos invertido en ese proyecto.

 

Para finalizar

La inversión en plataformas P2P es algo bastante nuevo en comparación con casi cualquier otro mercado de inversión que conozcáis. Todavía está por ver quién sobrevivirá pasados unos años y qué nuevas plataformas y proyectos de inversión surgirán en el futuro.

Lo que sí está claro a día de hoy es que es un sector que crece a un ritmo exponencial año tras año, añadiendo nuevas plataformas e inversores cada día, cada hora.

Mi consejo es que no tengáis miedo a experimentar con esta nueva manera de invertir. Empezad con poco dinero. Puede ser tan poco como 200 euros, o 35 euros. O quizá 2.000 euros. Elegid la cantidad con la que os sintáis cómodos y abrid una cuenta en la plataforma que prefiráis. Solo es cuestión de investigar, aprender, tomar decisiones con las que nos sintamos a gusto y… ¡eso es todo!

En próximos artículos iré ampliando información sobre aspectos más específicos relacionados con la inversión en P2P. ¿Cuánto es el máximo o mínimo que puedo invertir? ¿Cómo se declaran los beneficios ante Hacienda? ¿Qué rentabilidad puedo obtener en cada plataforma? Iremos viendo todo esto juntos. Acompañadme y dejad vuestros comentarios abajo. ¡Nos leemos!

¡Deja tu comentario y hablemos sobre esto!